Dolor de cabeza

¿Es lo que comes la causa de tus dolores de cabeza?

Presentado por Advil®

Llevar un diario de alimentos puede ayudarte a descubrir por qué sientes dolor.

Los dolores de cabeza pueden ser provocados por muchos factores: estrés, falta de sueño, saltarse una comida, etc. Pero tus dolores de cabeza también pueden ser provocados por ciertos alimentos, como carnes procesadas, el queso madurado y la cafeína. De ser así, ¿cómo puedes saber qué alimentos o bebidas están causando esos latidos en tus sienes? A veces es obvio: no siempre comes un sándwich con tocineta, lechuga y tomate, pero cuando lo haces, terminas sufriendo.

Otras veces puede ser más difícil determinar qué está pasando. Ahí es cuando puede ser útil llevar un diario de dolor de cabeza. Aquí hay algunos consejos para averiguar qué es lo que está causando tu dolor (y mientras tanto, siéntete mejor al tomar un analgésico, como el ibuprofeno).

Recuerda tu día antes del dolor de cabeza. Si no tienes dolores de cabeza todos los días, no necesitas mantener un registro constante de lo que comes. En cambio, cuando sientas un dolor de cabeza (bueno, después de que se te pase), siéntate y escribe todo lo que comiste y bebiste antes del dolor de cabeza. También incluye cuándo comiste (tal vez había pasado demasiado tiempo entre comidas, y eso fue lo que lo provocó).

Obtén información específica sobre el dolor de cabeza. Toma nota de la duración, intensidad y ubicación del dolor. Esto puede ayudarte a ver si ciertos alimentos están relacionados con dolores de cabeza leves o severos.

Agrega otros detalles importantes. Es posible que el desencadenante de tus dolores de cabeza no sea la comida, así que asegúrate de anotar cosas como la cantidad de agua que bebiste ese día, tu estado de ánimo (¿estás estresado?), y cuánto dormiste la noche anterior. Asegúrate de anotar cualquier cosa fuera de lo ordinario o inusual sobre tu día.

Mantenlo a tu alcance. Escribe tu diario de dolor de cabeza en una aplicación de notas en tu teléfono, en un cuaderno en tu escritorio o en una libreta al lado de tu cama; básicamente, en cualquier lugar al que tengas fácil acceso la próxima vez que sientas un dolor de cabeza, para poder comparar lo que provocó tus síntomas.

Cortesía de Strive.

©Meredith Corporation, todos los derechos reservados.