Dolor de artritis menor y en las articulaciones

¿Cuál es la diferencia entre la osteoartritis y la artritis reumatoide?

Hay muchos tipos de artritis y se tratan de manera diferente. A continuación, te mostramos cómo saber la diferencia entre los dos tipos que escuchas más a menudo.

El término "artritis" se usa mucho, como si fuera una sola condición, pero la palabra puede referirse a muchos tipos diferentes de afecciones que involucran dolor en las articulaciones. Una es degenerativa —osteoartritis (OA)— y la otra es una condición autoinmune —artritis reumatoide (AR).

Hay similitudes entre las dos condiciones. Por ejemplo, ambas causan dolor crónico en las articulaciones, y ambas son más comunes en las mujeres. Pero tienen diferentes causas, síntomas, tratamientos y pronósticos. Descubre más sobre cómo diferenciarlas.


Las diferencias principales: la OA es lo que se conoce como una condición degenerativa, lo que significa que ocurre como resultado del desgaste del cartílago entre las articulaciones a lo largo del tiempo. La OA tiende a afectar más a las personas a medida que envejecen, pero también puede ocurrir después de una lesión. La AR, por otro lado, es un trastorno autoinmune, que hace que el cuerpo se ataque a sí mismo por error. La AR conduce a la inflamación de la membrana sinovial que lubrica y protege las articulaciones, y también puede afectar a otros tejidos. Sus síntomas a menudo comienzan entre los 40 y 60 años de edad.

Cuál es la causa de cada una: ciertos movimientos repetitivos pueden provocar la OA, por lo que a veces las personas que trabajan en profesiones específicas o que practican determinados deportes corren más riesgo. Herir una articulación y tener sobrepeso aumentan las probabilidades de contraer OA. También hay un componente genético.

Los científicos no están seguros de cuál es la causa de la AR, pero creen que se trata de una combinación de factores genéticos y ambientales.

A quién afecta: el Rheumatoid Arthritis Support Network estima que la OA afecta a aproximadamente 27 millones de personas en los Estados Unidos, mientras que la AR afecta a aproximadamente entre 1.3 y 1.5 millones.

Síntomas: el síntoma principal de ambas afecciones es el dolor o rigidez en las articulaciones, especialmente por la mañana, aunque el dolor de la AR suele durar más de 30 minutos. La OA a veces aparece en una sola articulación, pero la AR típicamente afecta a más de una articulación; el patrón es a menudo simétrico. Los síntomas de la AR a veces pueden aparecer rápidamente, en unas pocas semanas, mientras que los síntomas de la OA tienden a desarrollarse lentamente a lo largo de los años. Con la AR puede que te sientas desmejorado; la fatiga, la pérdida de peso, la fiebre y la pérdida de apetito son comunes.

Diagnóstico: las pruebas por imágenes como los rayos X y el MRI pueden mostrar cualquier deterioro de la articulación. La AR es más difícil de diagnosticar, ya que las personas experimentan una variedad de síntomas, pero cierta cantidad de análisis de sangre pueden ayudar a detectarla. Un médico puede usar estas herramientas, junto con una evaluación física y una revisión de tu historial médico personal y familiar.

Tratamiento: tu médico trabajará contigo para determinar el mejor curso de tratamiento, que puede incluir una combinación de terapias para ayudar a prevenir el dolor, la inflamación y el daño articular posterior. A veces se usan medicamentos antiinflamatorios no esteroideos y la terapia física y ocupacional para tratar ambas afecciones. Los analgésicos y las inyecciones de esteroides pueden ayudar a las personas con OA a controlar el dolor y la inflamación, así como la terapia de masaje, la acupuntura, la terapia de calor y los cambios en el estilo de vida (como la pérdida de peso). Las personas con AR pueden beneficiarse de productos biológicos, medicamentos antirreumáticos modificadores de la enfermedad (FARME), corticosteroides y analgésicos. La cirugía generalmente se considera una opción de último recurso para ambas afecciones.

En resumen

Si experimentas dolor en las articulaciones, no te autodiagnostiques ni simplemente supongas que tienes artritis. Saca una cita con tu médico de atención primaria para hablar de tus síntomas. Si es necesario, tu médico de atención primaria te referirá a un reumatólogo, un médico especializado en enfermedades musculoesqueléticas y enfermedades autoinmunes.

Cortesía de Strive.

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